La alimentación no cura enfermedades

Últimamente, cada vez escucho a más gente decir esto.

Hoy en día con las redes sociales, estamos todo el día viendo lo bien que le va a los demás.

Los nómadas digitales, que viven viajando por el mundo, los que invierten en criptomonedas y se hacen ricos, los que han cambiado su vida haciendo meditaciones, los que entrenan todos los días y te enseñan lo fuertes que están, y cómo no, los que se alimentan de manera saludable y son casi seres de luz.

Ojo, no digo que todo lo que hay en redes es esto. Hay mucha gente haciendo una gran labor divulgativa.

Yo, por suerte o por desgracia, no tengo redes sociales, pero vivo en este mundo, y no se me escapa que esto que te digo está pasando, y si algo tienen las redes sociales es que polarizan a la gente.

O te subes a un tren o te subes al contrario.

O blanco, o negro.

No hay término medio.

O la alimentación te cambia la vida y te cura un cáncer o la alimentación no sirve para nada.

Esto es un error de planteamiento.

En mi opinión, esto es un tema mucho más complejo, y evidentemente hay una escala de grises bastante amplia entre medias, pero creo que el error principal y de base es desde donde lo planteamos, y me explico.

Normalmente, solemos plantear los temas de salud desde la idea equivocada o la percepción de que hay una “pastilla mágica”, un tercero, que nos va a solucionar nuestro problema concreto.

Esta “pastilla” puede ser la que baja tu presión arterial, el fisio que te quita el dolor de cuello, el ejercicio con el que consigues un culo como el de las influencers, la crema que te alivia el dolor de espalda o el alimento que mejor te viene para bajar la inflamación.

Y déjame decirte que esto no funciona así, intentemos aferrarnos a esa “pastilla milagrosa”, que curiosamente suele ser algo que nos saca a nosotros de la ecuación, es decir, es el camino más cómodo.

Nosotros no tenemos que cambiar nada, solo confiar en que el fisio, la crema, el jengibre, o un ejercicio concreto nos van a solucionar el problema, y claro, cuando los resultados no llegan, pues culpamos a la “pastillita de turno” que no funciona.

La alimentación sí cura enfermedades.

Evidentemente, la alimentación es un pilar básico para tener una buena salud, no es el único claro, no podemos centrarnos solo en alimentarnos bien y olvidarnos del resto de factores.

Y existen enfermedades donde la alimentación no es que sea un acompañante al tratamiento principal, es que es el tratamiento principal.

Por ejemplo, en una dislipemia, dónde los triglicéridos se encuentren elevados, la alimentación va a ser la herramienta más directa y efectiva para revertirlo.

En el caso de la fenilcetonuria, un trastorno congénito, en el que, por la falta de una enzima, el cuerpo es incapaz de sintetizar tirosina en el hígado, el tratamiento es la eliminación de la fenilalanina en la dieta.

Igual pasa en la celiaquía, el tratamiento es eliminar el gluten de la dieta.

O en el caso de la diabetes mellitus tipo II, el tipo de alimentación que lleves y la manera en que te alimentes va a ser el principal tratamiento para que desaparezca la enfermedad.

Pero al margen de esto, lo que es seguro, es que la alimentación juega un papel importante como acompañante del tratamiento principal de otras muchas enfermedades. Hasta en enfermedades como el cáncer, la alimentación juega un papel fundamental como parte del tratamiento.

Céntrate en no enfermar

Pero si te fijas, estamos hablando de enfermedades, y de lo que la alimentación puede hacer en mayor o menor medida, dependiendo de la enfermedad, para revertirla. Entonces tampoco hay que ver la alimentación como otra “pastilla mágica”, sino como una pata fundamental para que la mesa (salud general) no cojee.

Hay que darle la vuelta al mensaje.

El mensaje no es que llevar una buena alimentación cura enfermedades, aunque como has visto antes, algunas sí.

El mensaje para mí importante, es que la alimentación que lleva hoy en día la sociedad en general, aparte de otras muchas cosas, nos está llevando a las mayores tasas de enfermedad jamás vistas. Es que es justo al contrario, tienes que llevar una buena alimentación para prevenir la enfermedad, no para curarla.

No es que por alimentarte bien, vayan a desaparecer todos tus males, es que si te alimentas mal, a la larga, tienes muchas probabilidades de enfermar.

No vayas detrás de un “superalimento” o de la “dieta de moda” en este momento, no busques la solución rápida.

Trata de incorporar hábitos que te lleven a mejorar tu situación actual, sea la que sea, pero ten en cuenta que tienes que llevarlos a cabo tú.

Hacer ejercicio, pasar menos horas delante de pantallas, mejorar tu alimentación, gestionar el estrés, dormir y descansar mejor, fumar menos si eres fumador, en fin, lo que sea que te lleve a una mejor versión de ti, pero no pretendas seguir haciéndolo todo igual, y que una pastilla de melatonina, o la cúrcuma te solucionen la papeleta.

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